Un
Jelly sandwich es básicamente un bocadillo de
glitter. Se trata de intercalar una capa de esmalte con purpurina entre dos capas de un esmalte
Jelly.
Como veis es un proceso muy sencillo y el resultado es fantástico porque las purpurinas parecen flotar en la gelatina y construimos una
profundidad acuosa.
En el caso que os presentamos hemos hecho un sandwich
premium con un montón de capas. La primera para dar consistencia con
Lilas Pailleté de
Peggy Sage; la segunda es un esmalte rosado de Vero Valenti; después dos capas de
Sparkling Rainbow de
H&M y por último una capa de jelly por encima.
¿A qué os preocupa que no seque bien? Con el
top coat de
Poshé obtenemos una dureza extraordinaria en pocos minutos. Este
top coat hace que ningún esmalte se resista a secarse rápidamente, una maravilla.
Esta manicura tiene un proceso muy creativo: añade
flackies, combina purpurinas, intercala esmaltes, varía los colores... En definitiva, pásatelo bien que tendrá un resultado interesante seguro.
¿Habéis oído hablar de esta técnica? ¿Tenéis algún glitter favorito?
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